Silencio en los GOYA: ¿Hasta cuándo?

La Gala fue marcada por una nefasta representación hacia la población afroespañola, carente de diversidad y silencio sepulcro. ¿Hasta cuándo?

CINE PALOMITERO

El Rincón de Keren

3/20/20267 min read

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Hace unas pocas semanas tuvimos los premios Goya, la fiesta del cine español por autonomía. Viendo la gala me di cuenta de que no hubo ningún nominado afroespañol. Pero es más, solo hubo nominaciones para blancos. Excluyendo al ganador del Goya, Antonio Fernández Gabarre (Ciudad sin sueño, Galoe, 2025), de origen gitano. El cine español no está representando la variedad étnica en la que vivimos.


Si tiramos de hemeroteca lo que nos encontramos son candidaturas recientes. Ahora pensaréis: “habrá alguna de principios de los 2000, aunque sea, ¿no?”. Pero la realidad es bastante triste… La primera nominación fue en los Goya 2021. La película Adú (Adú, Calvo, 2021) era una de las favoritas con 16 nominaciones. En ese momento Adam Norou, hizo historia en el cine español, al ser el primer actor negro en ser nominado y ganar un Goya. Pero, no fue el primer afroespañol en conseguir ni una nominación, ni el premio, porque es de origen francés. Aún así, hay que aplaudirle. Al igual que el joven beninés Moustapha Oumarou y al actor ecuatoguineano Marias Janick, nominado por Historias lamentables (Historias lamentables, Fesser, 2021), que comparten nominación con Adam.


Fuera de este año 2021, encontramos un vacío gigantesco… con una nominación a mejor corto documental con Born in Gambia (Born in Gambia, Leuza, 2021). Y el premio a mejor película de animación para Mariposas negras (Mariposas negras, Baute, 2024).


No somos los únicos que nos hemos dado cuenta de esta falta de representación étnica en España. CIMA (Asociación de mujeres cineastas y de medios audiovisuales) lleva años hablando sobre la brecha de género entre hombres y mujeres en el mundo del cine y de la falta de inclusión étinico-racial y LGTBQ+ en el cine español. En la gala de 2024, el actor Malcolm Treviño-Sitté puso su granito de arena para hacer énfasis en el problema diciendo: “Más diversidad racial en el cine español”. Curiosamente, ese año había tres nominaciones a actores asiáticos por la película Las chinas (Las chinas, Echevarria, 2023) y como podréis imaginar ninguno de los tres actores ganó la estatuilla.


https://www.youtube.com/watch?v=6AyYjL9Yvk8

Según el cine en alza y el cine español...


Todo esto me lleva a la pregunta de: ¿por qué el cine español no muestra la diversidad racial y étnica que encontramos en las calles del país? ¿Es algo que ocurre en toda Europa?


Uno de los mayores problemas del cine español es su inversión. El cine español se caracterizaba, en su tiempo, por una gran calidad, unas películas dramáticas diferentes con historias embaucadoras y que fueron reconocidas internacionalmente. Esto se hacía con un bajo presupuesto, en comparación con las grandes industrias del cine. Pero ahora, el cine es más caro y las empresas que pueden apostar por el cine (o tienen que apostar por cultura como las televisiones) quieren sacar un rendimiento económico. Por ello, se apuesta por producciones de comedia que puedan llegar a un gran público y que fuercen a muchas personas al cine, privando, de esta manera, los chistes a la calidad del producto.


Indaguemos un poco, hablemos de la taquilla española de 2025. Tenemos que bajar hasta el octavo puesto para encontrar una película nacional. Sí, es comedia… Padre no hay más que uno 5 (Padre no hay más que uno 5, Segura, 2025) con una recaudación de 13,4 millones de euros. Para ir a la siguiente tenemos que bajar hasta el puesto 21 con la película El cautivo (El cautivo, Amenábar, 2025) una superproducción (para ser cine español) de unos estipulados 9,5 millones de euros a 15 millones de euros. Con cinco productoras detrás y con uno de los directores españoles más reconocidos internacionalmente. Pero, la recaudación en España fue de 5 millones de euros y la internacional no aparece. Por lo que, podemos suponer que está película perdió dinero. En cambio, padre no hay más que uno costó 1,9 millones (cerca de ser considerado indie si fuera por presupuesto). Os podéis hacer una idea de a que quieren invertir las empresas españolas. Porque el cine, por desgracia, es un negocio.


Si vemos otros años se sigue repitiendo el mismo patrón, las superproducciones estadounidenses ganan por goleada y las comedias españolas son las únicas que suelen estar dentro del top 10.


Vamos a compararnos con uno de los mayores socios económicos para el cine africano y para sus vecinos: Francia. Los galos usan una gran parte de su presupuesto para ayudar a obras tanto francofonas, como no. La cultura del gobierno francés prima más la diversidad que lo económico. Para ello solo hay que ver cómo el cine francés es considerado como uno de los focos del cine independiente y cine de autor. Solo hay que ver como obras españolas independientes acuden a coproducciones con el estado francés para poder realizar la obra. O como obras africanas (normalmente francófonas) acuden a estas ayudas. Como ejemplos de ella os dejo: La Pirogue (La Pirogue, Touré, 2021), La Noire de… (La Noire de…, Sembène, 1966), Timbuktu (Timbuktu, Sissako, 2014)...


El cine no tiene que dar dinero. El cine suele ser subvencionado y puede usarse como un método de renombre (aunque una parte suele ir puesto por el sector privado o las propias productoras), pero… ¿se puede hacer mucho cine con 250 millones? Si le preguntamos al gobierno español la respuesta será sí, pero si vemos que hacen nuestros vecinos los franceses da hasta vergüenza. En Francia se destinan unos 1440 millones de euros anuales (datos de 2024). Esto les da mucho ventaja para poder muchas más producciones independientes (y no tan independientes) y así conseguir que haya una mayor visibilidad racial en sus cines. Además de contar ya con estrellas afrofrancesas actorales como Omar Sy, ganando una importancia tanto en el país galo como internacionalmente. Y lo peor de todo es que en España se consume mucho más cine que en Francia… 156,8 millones en Francia y 453 millones en España.


Financiación mejor representación vs dignidad

¿Qué es lo que supondría una mayor financiación? Pues con ello, ya simplemente, se podría apostar por una mayor variedad de obras (aunque, también podrían hacer más cine comercial). Un mayor presupuesto puede dar a una mejor posición laboral para todos los participantes en la obra y esto podría hacer que los actores afroespañoles pudiesen tener un mejor salario. Esto nos llevaría a que no tuviesen que aceptar cualquier papel que les llegase, por hacer experiencia, y así poder tener una representación más parecida a la realidad de los afroespañoles.


El cine español produce grandes obras independientes, pero suelen destacar las obras catalanas. La Generalitat y las productoras catalanas invierten en su cine, pero esto no va a hacer que haya una diversidad racial, porque cuentan su propia realidad. Pero si luego ponemos el ojo en los nuevos directores y directoras catalanas nos damos cuenta de que provienen de un prisma de dinero con una gran participación de capital privado para su realización. Algo que absolutamente no es malo, al revés, es buenísimo para la cultura del cine, pero que muestra unas realidades muy diferentes a las que pueden vivir las personas afroespañolas o de cualquier nacionalidad y etnia. Aunque, hay que reconocer, que las obras exploran muchos temas relacionados con la juventud de ser una mujer en España, un tema poco abordado, y que puede hacer que muchas mujeres se sientan identificadas. Es algo que se tiene que mantener, aunque estaría bien que hubiese diversidad racial en estas obras.


Día a día, crecemos viendo el cine y todos necesitamos tener un referente, sentirnos identificados con lo que vemos, pero nos encontramos con un cine español idéntico. ¿Como un niño que vive en nuestro país, que crece unido a las raíces de sus padres y a las autóctonas, puede sentirse identificado si no se le representa? Las pocas representaciones que se reflejan son en esclavos, putas, el gracioso o el que no se entera de nada. ¿Hay que buscar producciones de fuera para que puedan verse reflejados en una pantalla? Es algo bastante triste y que debería de terminar cuanto antes. Negar la diversidad no nos hace más inclusivos, sino más invisibles.


La industria

Si vemos la industria del cine español, nos encontramos que no va a cambiar. Un presupuesto irrisorio no da oportunidades a nuevas voces. Un pueblo que prioriza la misma comedia, año tras año, no va a ver películas protagonizadas por personas étnicas diferentes a la suya. Una industria que sólo prioriza los anuncios de superproducciones estadounidenses y la nueva película de Torrente, no va a poner ni un euro por algo fuera de lo normal. El problema del cine español está en la industria, en el dinero, pero también en nosotros. Que Torrente, presidente (Torrente, presidente, Segura, 2026) lleve 7 millones de euros recaudados en solo un fin de semana no es algo que debería de pasar… Con un precedente como este lo que conseguimos es que las productoras quieran seguir haciendo comedias y no apoyar otro tipo de cine.


¿Hay solución?

No, realmente, no. No podemos cambiar una industria con tan poco tiempo y viendo los precedentes. Pero sí que podemos ir al cine y apoyar aquellas producciones que sean diferentes. Hay que pagar Filmin, siempre que nuestro bolsillo nos lo permita, y que las películas africanas sean vistas. Hay que apostar por nuevas voces y no apoyar las producciones basura. El problema es nuestro, porque ellos no tienen ningún problema en sacar Torrente 7 o Padre no hay más que uno 10, si nos les cuesta casi nada y las salas de cine se llenan… Hay que hacer un poco más por el cine español y hacerles ver que lo que queremos no es cine basura.


Cabe recordar un  paso por la historia francesa que conviene tener presente