Relato y reflexión: El poder de la autenticidad
A veces nos perdemos buscando la iluminación perfecta o el ángulo que "mejor nos queda", pero la verdadera magia sucede cuando dejas de actuar. Ser influencer no se trata de ser perfecta, se trata de ser real. Tus ideas, tus dudas y tu voz propia son lo que realmente conecta. No tengas miedo de mostrar lo que hay detrás de cámaras. La autenticidad es tu superpoder. 🚀
RELATOS
El Rincón de Keren
3/13/20266 min read


Elara es una mujer que oculta algo. Algo que puede hacer tambalear el mundo en el que vive. Y destrozar toda estrecha relación con la gente que le rodea; sobre todo en redes sociales como creadora de contenido.
Elara, trabaja 24h diarias a su proyecto de hacer crecer su blog, con entrevistas, reseñas y consejos. Es tan perfeccionista que muchas veces se queda hasta tarde olvidando su salud mental. Finalmente, el resultado es el que esperaba, pero… ¿Qué ocurriría si esas personas que la siguen supieran de su secreto?
Elara, valora lo presencial y se ha animado a ir a un coloquio sola. En este hablan de cosas tan interesantes que, se queda boquiabierta y apunta frenéticamente en su libreta para dejar constancia de que lo que ha vivido ese día no es cosa de un simple día, un simple encuentro. Pero cuando llegar al descanso y llega la hora de socializar, ella no puede soportarlo y se marcha.
“Tendría que haberme quedado”, se dice, “Pero y si me hubieran preguntado algo que tuviera que ver con mi secreto” su diálogo interno es acusador y nada compasivo. Hasta que una noche recibe un email que la obliga a debatirse entre si asistir o no. La habían invitado a un coloquio en el que hablar de salud mental. Pero no podía. El miedo a que la juzgaran o la señalaran era más fuerte. Entonces pensó en hablar con una amiga que hizo por redes sociales. Quedaron para tomar un café por Barcelona y esta le fue sincera:
—Deberías apreciar que tu trabajo es tu esencia, no tu condición.
—¿Pero y si me rechazan?
—Tu sabrás, no voy a darte la solución a todos tus problemas
Quedó reflexiva y al mismo tiempo, no podía creer lo que escuchaba, pero el miedo fue más fuerte. Tuvo que decir que no al evento, lo que provocó en ella, un letargo de días en los que su autoestima, había quedado reducida a cero. Se odiaba por no haber sabido aprovechar la oportunidad. Odiaba pedir la aprobación de aquella amiga suya.
En los próximos días trabajó más duro si cabe. Pero por dentro sabía que, no estaba siendo ella misma. En los vídeos que realizaba, se la notaba forzada, aunque muy bien interpretado. Había dedicado gran parte de su vida a ocultar cualquier aspecto de sí misma, lo que ella llamaba imperfección. Pero no se daba cuenta que aquello acabaría por dañarla más.
Aquella semana, no daba pie con bola. Todo le salía mal. No conseguía dormir bien y para más inri había rehusado salir en redes sociales por lo que habían bajado sus visitas, por consiguiente, su estado de ánimo decayó. Pensó que debía ir a dar una vuelta.
Fue a una pastelería a observar los bizcochos y pasteles que había. Y se encontró con un señor, que le observó durante unos instantes y le espetó:
—¿Son hermosos por fuera verdad? Pues por dentro son más bonitos. —Elara asintió— mira este que parece tener un aspecto menos apetitoso, pero la gente no los compra apenas, sin embargo, pruébalo — Elara lo probó y el sabor de aquel bizcocho era dulce por fuera y esponjoso por dentro conservaba todo el sabor y estaba muy bueno, era una exquisitez. No entendía como la gente no lo compraba sólo porque no fuera bonito por fuera. Entonces se dio cuenta que, se asemejaba a lo que le ocurría.
Mas tarde cayó en la cuenta de que tenía miedo a que no la vieran perfecta por fuera como su contenido en el blog y en redes sociales pero imperfecta por dentro . Lo que temía era el rechazo incomprendido de los usuarios y de su entorno.
Decidió que sería bueno ir al psicólogo para que le diera directrices para deshacerse de ese miedo tan profundo. Pero lo pensó mejor y fue a una fiesta que daban aquella tarde.
Todo comenzó con una cena, donde todos ya se conocían excepto a Elara. Que era la nueva. Todas las miradas estaban puestas en ella. Se mostró correcta y amable. Entre tanto, llegó tarde un chico con americana y piercings. Con un el cabello rapado y camiseta de AC/DC, pantalones ajustados y botas militares. Le daban un aire a nazi, pero ella que se había quedado pasmada, enseguida cambió su semblante, al ver lo risueño, y lo implicado que estaba con las injusticias del mundo, su participación en asociaciones y todo lo que había logrado. Se sintió pequeñita, se comparaba con él. Y comparar logros no es nada agradable. En cambio, la velada se había trasladado a la discoteca, todos bailaban con ganas incluso Elara. En un momento en el que sonó “rehab” el público enloqueció y Elara, deicidio alejarse e ir a la barra a pedir algo para beber. Se acercó el chico de la americana, William, se llamaba. Le hizo un ademán para decirle algo al oído.
En cinco minutos intercambiaron bromas, pasando a a la calle a fumar unos cigarrillos. Fue ahí donde William le confesó que tenía esquizofrenia. Elara se quedó petrificada, y Elara, supo que podía corresponderle, le explico su secreto.
—Yo tengo bipolaridad
—Es una putada esconder lo que en realidad eres, ¿verdad? — apostilló William dejándola sin palabras—si te sirve de algo, yo era como tú al principio, pero después me di cuenta que estaba malgastando esfuerzo y sudor en aparentar quien no era, además, me sentía anímicamente desgastado; hasta que dije, basta, y ahora me presento como la persona que soy, con todas cosas valiosas, lo que hago y lo que dejo pasar, pero contando mi condición. ¿Y sabes por qué? —Elara agachó la cabeza… y este le agarró el mentón de la chica haciendo subir su cabeza —porque no soy mi enfermedad. Todo en mí no es mi enfermedad hay más cosas bonitas en mí. Y estoy seguro de que en ti también lo hay bajo esa fachada de niña perfeccionista.
Esa noche, William la acompañó a su casa y ambos se sintieron dichosos por haberse encontrado. Quedó en eso, una gran amistad que comenzaba.
Al abrir la puerta de casa un correo le llegó. Una marca muy popular quería que contara a través de sus historias, algo que vendiera sus servicios psicología. Y lo tuvo claro: hablaría de su condición.
Se preparó concienzudamente, pero luego decidió hablar con el corazón. Y las respuestas del público, aunque no fueron momentáneas, fueron positivas:
“Te entendemos a la perfección” “Eres una luchadora” “Eres muy fuerte por lo que te ocurre” “Si lo puedes contar sin llorar es que lo has superado…”
Se dio cuenta de que, sus miedos eran infundados. Y que lo que necesitaba era tener una vida en consonancia con quien era ella. Desde ese momento, todo fue más liviano.cribe tu texto aquí...
El poder de la autenticidad
REFLEXIÓN:
El poder de la autenticidad
Con este relato quiero hacer acopio de la inclusión, diversidad y falta de representación en las redes sociales, con respecto a las enfermedades crónicas. Pues, no es un secreto que es un tema tabú allá a donde vamos.
Empieza por la aceptación de una misma, con asperezas y suavidad. El hecho de que sus seguidores la aceptaran tal y como es, no es una imagen alejada de la realidad, es algo que necesita la gente, pero que por culpa de las imposiciones de la sociedad que a veces, aparenta más que acoge, es evidente. La imagen exterior a pasado a ser de uso explotativo, olvidando en fondo de las personas. Que es más importante que una apariencia que puede deteriorarse en años.
La juventud, divino tesoro, no lo es todo. En este post, quería que se diera cabida a una personaje principal que no es lo más perfecta pero pese a sus dificultades con la bipolaridad, tiene que trabajar el triple para conseguir esa amada perfección y estamos hablando de personas que han pasado la treintena, crean contenido, emprenden y hacen su mood, lo mejor que pueden.
No hay un momento adecuado para ser una misma, el momento te llega. Pero lo que está claro es que si no te diviertes con las redes sociales, estás condenándote a vivir esclavizada bajo capas de ti, que no son una realidad. No serás feliz a menos que hagas caso a tu intuición.
te animamos a escuchar esta canción.


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